Entre las conclusiones del Encuentro también están el organizarse como colectivo informal para seguir debatiendo, crear redes de apoyo (reuniones, conferencias, exposiciones…) y ofrecer lo que se denominó “becas trueques” para realizar trabajos en diferentes proyectos en “viajes de ida y vuelta”, así como colaborar en proyectos conjuntos.

El Ecomuseo, que  colaboró en este Encuentro ofreciendo su marco, instalaciones y servicios,  seguirá colaborando como institución municipal (al igual que se hace con otros colectivos y otras redes) aunque directam,ente no se pueda integrar en un colectivo que se caracteriza por su autonomía respecto a instituciones públicas o privadas.

Por aquí dejamos el borrador de las conclusiones a las que se llegaron después de los debates de cada Mesa, conclusiones consensuadas hasta en su redacción.

CONCLUSIONES DEL ENCUENTRO DE ARQUEOLOGÍA A CONTRACORRIENTE

TEORÍA Y ACCIÓN PRÁCTICA DESDE LA PERSPECTIVA LIBERTARIA

Proponemos que los principios de una Arqueología Libertaria o anarquista sean la acción directa, el apoyo mutuo y la autogestión, buscando la horizontalidad y la solidaridad en todas las facetas de la investigación y la gestión.

Entendemos que no debe haber apropiación del conocimiento y que su construcción y gestión sea colectivo, naciendo desde la propia comunidad de un territorio. La Arqueología anarquista es para la gente y realizada por la gente, tiene que servir para que la comunidad se haga preguntas y se cuestione. En estas preguntas se encuentra la utilidad de la Arqueología, que ha de generar más preguntas que respuestas, desde el cuestionamiento de lo transmitido como conocimiento.

Consideramos que la formulación teórica y la práctica arqueológica forman parte de una misma realidad que se retroalimentan y estimulan entre sí, y que hay que abrirse a explorar las diversas posibilidades interpretativas.

La Arqueología anarquista debe explicitar desde dónde se realizan las interpretaciones, con honestidad y sin que los calificativos y epítetos sean esencialistas, buscando sobre todo hacer visibles:

– Las relaciones entre Poder-Contrapoder.
– Los/las invisibles y explotad@s de la historia destacando a las mujeres en el contexto de la dominación masculina.

Entendemos la Arqueología como otro elemento de lucha contra el capitalismo (explotación laboral, agresión ecológica, apropiación de suelo, y de los recursos básicos como el agua y la energía…), contra el estado y contra el patriarcado.

El método en la investigación desde una Arqueología anarquista debería ser abierto y flexible, utilizando la retroalimentación de la metodología hipotética-deductiva/inductiva.

FEMINISMOS

La Arqueología Anarco-feminista lucha contra la invisibilización de las oprimidas en general, no sólo del pasado sino también del presente, y queremos poner el foco en este sentido. Porque poner a las mujeres en el Poder no acaba con el sistema patriarcal sino que lo reproduce.

Desde una arqueología anarco-feminista es esencial el hecho de trabajar para generar conocimiento arqueológico que visibilice a las mujeres y a las actividades que nuestra sociedad actual les ha atribuido, restándole valor. Así mismo es importante poner atención en otras realidades como la diversidad en la identidad de género y la infancia.

Proponemos destruir estereotipos presentistas basados en un binarismo de género definido por roles burgueses, occidentales y colonialistas.

En esta lucha por la destrucción del patriarcado somos conscientes del conflicto y estamos preparándonos para ello, dando pasos gigantescos, mientras constatamos que los hombres no nos están acompañando al mismo ritmo. En el desempoderamiento masculino, también los hombres tienen que modificar ciertas actitudes, algunas de ellas como el lenguaje gestual que implica relaciones de poder. Para ello es fundamental trabajar en el ámbito educativo desde las edades más tempranas.

En cuanto a la actividad diaria de las arqueólogas, queremos denunciar que el acoso es una realidad y apostamos por una respuesta contundente más allá de la mera denuncia a través de las redes sociales. También consideramos que el micro-machismo no existe, sino que es machismo sin más. Hay que ser conscientes que el patriarcado nos afecta a todas las personas, por lo que debemos crear espacios mixtos de reflexión y acción, siendo además el feminismo una lucha que atraviesa todas las esferas de la realidad (cotidianidad, ejercicio de la profesión, teoría y praxis).

Tenemos que revertir la situación de que los hombres ocupen la mayor parte de los puestos de responsabilidad en arqueología, siendo además ellos los que elaboran el discurso desde su visión patriarcal.

Estamos rompiendo los roles que se nos adjudican predeterminando a qué líneas de investigación nos tenemos que dedicar y cuáles son más propias o privativas de los hombres.

Uno de los objetivos es salir de nuestro papel secundario al que nos relegamos nosotras mismas por nuestra educación y condicionantes sociales, trabajando en la auto-organización, reivindicando nuestro espacio y nuestra capacidad para realizar todos los trabajos a través de la colaboración entre nosotras.

En Arqueología a Contracorriente nos comprometemos a tener una presencia representativa de mujeres en todos los ámbitos de la práctica arqueológica (conferencias, reuniones profesionales, academia, excavaciones, grupos de trabajos y la asignación de diferentes cargos).

El anarco-feminismo abre una vía hacia otra realidad.

SOCIALIZACIÓN Y EDUCACION

La Arqueología es útil y necesaria para la emancipación social, como herramienta de unión y mantenimiento social de los colectivos y las identidades. En este sentido se debe situar en la brecha del conflicto, ha de tener una repercusión directa en la comunidad y servir para la transformación social.

En el ámbito del aprendizaje proponemos una enseñanza que dé la vuelta a la estructura cronológica habitual y que vaya desde el presente hacia el pasado para romper la linealidad expositiva que ha justificado el evolucionismo hegemónico (culminando en la sociedad actual como la mejor de las sociedades).

Para ello se debe trabajar la formación desde entornos diversificados, sacándola del determinismo aula-libro y de las nuevas tecnologías, adaptándose a los ámbitos rurales y urbanos e incorporando lo sensorial, lo experiencial y la interacción libre entre los agentes.

A nivel estratégico hemos de incidir en la escuela estatalizada, dado que la práctica totalidad de la población se encuentra en este ámbito, por lo que hay que llevar una parte sustancial de las estrategias de acción a este contexto.

En el ámbito de investigación proponemos diseñar en todo su recorrido una bidireccionalidad entre comunidad-investigación para hacer desaparecer el colonialismo intelectual de la práctica arqueológica. A esta bidireccionalidad se llega entendiendo el patrimonio del pasado como un bien común y creando vínculos entre los equipos de investigación y las comunidades que habitan el territorio.

En el ámbito del territorio existe un conflicto político en torno al suelo y el subsuelo que es el soporte básico de nuestra actividad arqueológica. En este sentido entendemos la Arqueología como un elemento de resistencia contra el desarrollismo y la destrucción del suelo que permite recuperar los valores tradicionales y ecológicos de los ámbitos rurales y luchar contra el capital inmobiliario en el ámbito urbano.

El sentido principal del trabajo arqueológico en el territorio consiste en estimular y favorecer la creación de contenidos simbólicos, afectivos e identitarios junto con las comunidades que conviven con los restos arqueológicos. Para ello es necesario generar grupos de trabajo y de denuncia y autoformación.

ARQUEOLOGÍA Y PROFESIÓN

A pesar del cambio que ha acontecido en el mercado de trabajo y en las relaciones laborales en las últimas décadas (precariedad creciente y fragmentación) hemos considerado que el sindicalismo sigue siendo necesario como instrumento que permite intervenir en ese mercado, en esas relaciones, dando visibilidad a los conflictos que puedan surgir, siempre y cuando sea un sindicalismo:

1. De organización horizontal
2. Autogestionado (independiente del estado y las empresas)
3. Que procure la acción directa
4. Que tenga una vertiente social: que incida y cuestione el patriarcado, el estado y el capital

Además del sindicalismo como instrumento, consideramos que es también necesario crear otras redes de apoyo mutuo (bien para actuar en casos concretos o con un carácter más estable) igualmente organizadas desde la autogestión y la horizontalidad.

Tanto desde un punto de vista sindical como desde las redes de apoyo mutuo, lo importante sería visibilizar las relaciones (muchas veces invisibles) entre explotadores y explotados, que se dan tanto en relaciones contractuales como en otro tipo de relaciones.

Es necesario repensar la profesión y definir los límites que no deben traspasarse en esas relaciones: la toma de decisiones entre las partes implicadas deberían ser consensuadas y sin plusvalías.

Para que tanto a nivel sindical como a través de redes de apoyo se llegue a conquistas significativas debe existir activismo y compromiso.

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