LOS PRIMEROS DÍAS EN LA EXCVAVACIÓN DE «LA VIÑUELA»
Escrito por ecomuseo en Sin categoríaDÍA 0
El 3 de mayo comenzaremos la excavación en La Viñuela.
Tras la denuncia realizada por el servicio del SEPRONA de la Guardia Civil después de dar el aviso el Museo Histórico de Almedinilla al comprobar la destrucción de la que había sido objeto parte del yacimiento (con motivo de plantar 6 olivos) se solicitó una intervención de urgencia para documentar el grado de afectación sufrido.
En todo momento el propietario ha tenido muy buena disposición para permitir los trabajos y para llegar a un acuerdo, y que pueda conservarse lo que quede (sin que prosiga su deterioro). Por este motivo, y mientras se documenta el grado de deterioro, se ha paralizado la denuncia por parte del Ayuntamiento.
La Viñuela es, en principio, una de esas torres de vigilancia (o pequeña fortificación) para el control del territorio (con el añadido o no de zona de almacenaje e incluso cultual) que pudo estar en relación directa con el Cerro de la Cruz.
Es posible, incluso, que hablemos ya de un yacimiento romano construido con edilicia ibérica (con materiales cerámicos también ibéricos) aunque con diferencias constructivas en relación a los documentados en la Subbética (normalmente de sillares ciclópeos y de una planta cuadrangular en torno a 14 mts x 12 mts.). La Viñuela tiene una planta más alargada y rectangular con una longitud de 75 mts x 10 mts y una técnica constructiva más similar a los muros de aterrazamientos del Cerro de la Cruz, con sillares de mucho menor tamaño.
DÍA 1
El primer día ha sido bastante fructífero.
Con Manuel Abelleira y Manuel Ramírez hemos podido comprobar que el muro Norte no quedó muy afectado tras las labores agrícolas denunciadas y que, en cualquier caso, no ha sufrido una perdida irreversible.
Gracias a la buena disposición del propietario y a su permiso hemos delimitado la zona de intervención, que parece tener una sedimentación potente y poco erosionada, y (como dijimos en la noticia anterior) no se va a recurrir el sobreseimiento provisional de la denuncia, paralizando la misma y buscando un acuerdo para evitar que las labores agrícolas sigan deteriorando este yacimiento.
Los materiales que empiezan a aparecer confirman la sintonía con los del Cerro de la Cruz: ánforas ibero-púnicas, lebrillos, ánforas pintadas, ánforas del tipo Campamentos de Numancia..y gracias al trabajo de Francisco J. Matas se ha recogido una fibula de bronce de pie vuelto y tachuelas de caligae. La fíbula es un tipo La Tene II, con una cronología de finales del II a principios del I a.c. Son bastante frecuentes en contextos militares, aunque no exclusivos.
Seguimos pensando por tanto en una fortificación en relación al control del territorio (que pudo combinar las funciones de almacén) de época romana (aunque con edilicia y cultura material indígena).
Del mismo modo, se han recogido bastantes cartuchos, balas y peines de mauser de la Guerra Civil, como lugar que sirvió de posición dentro del Frente de Guerra.

DÍA 2
Se ha limpiado el muro Norte para su documentación y dibujo por fotogrametría (viendo las partes más afectadas y las más conservadas). La edilicia es similar a los muros de aterrazamiento del Cerro de la Cruz (como ya dijimos) con sillarejos bien colocados trabados con barro y calzos de lajas y piedras más pequeñas. El muro asienta sobre el mismo terreno natural de margo-calizas que tiende a crear de manera natural lajas.
En el Recinto comprobamos cómo el muro Sur se apoya en la roca natural que antecede al tajo y cómo el interior del Recinto está compartimentado con otros muros formando seguramente estancias.
Comienzan a salir piezas completas o semi-completas (ollitas, ánforas…) aunque aún no sabemos con seguridad si estamos en una UE de derrumbe o ya de suelo (mañana lo sabremos).

DÍA 3
Confirmamos la división interna del recinto con, al menos, dos estancias con zócalos de lajas del mismo terreno natural y adobes. No sabemos aún si alguna de estas estancias lo serían a manera de casamatas.
Por otro lado aún no sabemos si estamos en el derrumbe de un segundo piso o en los suelos primeros, aunque van saliendo piezas cerámicas completas o semi-completas «in situ».


DÍA 4
En el cuarto día hemos comprobado el resto de muro de adobes (y parte de su derrumbe) que se levantaba junto al muro de piedra Norte (tal vez sobre), reforzando así en altura su potencia (al muro de piedra, de unos 2,5 mts. en origen, se le añadiría otros 2 mts. de muro de adobes, con unos 4,5 mts. total de altura posiblemente, y una anchura total de 2,40 mts.).
También comprobamos cómo una de las estancias, de pequeño tamaño, se apoya en este Muro Norte a manera de casamata.
La estancia Sur, que se apoya en el muro Sur, es más amplia y en ella hemos documentado los restos de derrumbe de adobes. Por tanto descartamos lo que podía haber sido un suelo.
De esta manera siguen apareciendo piezas semi-completas pero dentro de ese derrumbe y volcadas boca abajo.
Por último, se ha exhumado todo el Muro Norte y ahora aparece completo para realizar su planimetría y dibujo (faltaría documentar los accesos al Recinto, tal vez tanto por el lado Este como Oeste).
DÍA 5
Recibimos la visita de Alejandro Ibáñez de la Delegación de Cultura de Córdoba mientras vamos sacando el muro de la Estancia Norte (por ahora con una potencia de 1,5 mts.), estancia que se apoya en el Muro Norte a manera de casamata.
Se va excavando también el derrumbe de la Estancia Sur con adobes y ya bastante cerámica (algunos fragmentos de cerámica y adobes con huellas de posible incendio). La cerámica es indígena ibérica pero con algún fragmento de «cerámica común» ya más claramente romano.
Gracias a Francisco J. Matas (que forma parte del equipo) seguimos recogiendo material de carácter militar: una punta de flecha de «escorpión», una tachuela de caligae y una fíbula de hierro asociada a la vestimenta del legionario romano.

DÍA 6
En el día de hoy hemos estado con Andrés Adroher (Catedrático de Arqueología de la Universidad de Granada) y con el topógrafo Diego Gaspar (ambos parte del equipo) realizando las fotogrametrías y recogiendo datos topográficos para las planimetrías.
Hemos documentado las esquinas del recinto (Muro Norte) y seguimos con el derrumbe de la Estancia Sur sacando piezas cerámicas completas (fracturadas pero completas).
La Estancia Norte parece apoyar directamente de el Muro Norte y posee también un derrumbe de adobes.
Por su parte, Francisco J. Matas sigue recogiendo material militar (nuevas puntas de flecha y tachuelas de caligae).
DÍA 7
Manuel Ramírez ha documentado el suelo (de tierra apisonada) de la Estancia Norte y una fosa en su esquina Oeste. Manuel Abelleira, por su parte, sigue documentando un derrumbe de ladrillos de adobe espectacular en la Estancia Sur.
Se ha documentado un vano o puerta en la Estancia Sur y también las huellas de un incendio claro, porque si bien ya habían aparecido carbones y cerámica y adobes quemados, ahora se documenta un nivel ceniciento-blancuzco de verdadera intensidad de fuego.
DÍA 8
En el día de hoy hemos recibido la visita de l@s arqueólog@s Araceli Cristo y Pablo González de la Universidad de Granada, e Ileia Gradante y Alessia Coccato de la Universidad de Oxford, tod@s de la mano de Andrés Adroher (Catedrático de Arqueología de la Universidad de Granada y miembro del equipo de excavación).
Nos dejó Constantino y vino Jesús, que con Antonio refuerzan el trabajo técnico.
Seguimos documentando los derrumbes de la Estancia Sur y Norte con adobes ya completos o semi-completos con la misma modulación que los del Cerro de la Cruz.
Se confirma la extensión de la UE de incendio y Francis nos presenta su plano de dispersión de objetos encontrados en superficie y en torno al Recinto Fortificado.
Al llegar al Museo nos reciben las cabras montesas…que vuelven a perfilarse en los contornos de las sierras.
DÍA 9
Hoy podemos confirmar el incendio generalizado en la Estancia Sur y el tapiado de un vano en el muro de esta estancia.
En los numerosos adobes vemos cómo existen abundantes huellas e improntas vegetales (cañizos, vigas, suelos de segundas plantas y tejados) así como restos de enlucidos de arcilla y encalados.
El suelo de la Estancia Norte se exhuma por completo y en su preparación rescatamos una fusayola y un fragmento de cerámica de Campamentos de Numancia que nos da una fecha de mediados del siglo II antes de Cristo. El registro arqueológico cada vez nos recuerda más al del Cerro de la Cruz.
Hoy ha vuelto Constantino, que con Antonio y los Manueles (Abelleira y Ramírez) siguen al pie del cañón.
DÍA 10
Bajo un sol de justicia (que si no para secará pronto el verdor del campo) vamos llegando al suelo de la Estancia Sur, con cada vez más piezas cerámicas completas, alguna fusayola y objetos de hierro (posiblemente en relación a una puerta o quizás una rueda de carro). Presidiendo la Estancia en su cara norte se encuentran 4 lajas apiladas de carácter antrópico (tal vez como apoyo de un pilar o la base de un molino manual).
La Estancia Norte luce toda su potencia habiéndose llegado al suelo de la habitación (a partir de capas sucesivas de tierra apisonada con matriz arcillosa). La estancia, sin apenas materiales y sin huellas de incendio, debió tener, en principio, una función de tránsito que pudiera explicar el registro (aunque aún es pronto para interpretar).
Realizamos una selección de adobes (completos, distintos tamaños, con huellas de fuego, con marcas de diferentes tipos) aunque el resto también se guardarán.
Francis sigue barriendo el entorno inmediato, y sigue encontrando puntas de flechas, tachuelas de caligae…y hoy una pieza relacionada con los escudos (también cartuchos, peines y balas de la Guerra Civil).
Si no hay «sorpresas» pensamos que en 3-5 días podrían concluir los trabajos de campo.
DÍA 11
Hoy hemos exhumado una pieza muy interesante, probablemente un sello en cerámica (de unos 3 cmts.) para imprimir en cerámicas (aunque es un lugar donde es poco probable que hubiera un alfar: queda lejos el agua, en los alrededores están las mejores arcillas del término) tejidos o algún otro material (incluso metal fundido). Es pronto para saber su función y qué representa el dibujo. ¿Qué os parece? (no diremos lo que nos parece a nosotros para no mediatizar).
Vemos que el suelo de la Estancia Norte posee otro a una cota más baja que da a la habitación un aspecto de semi-sótano. No se trata de dos fases cronológicas diferentes, puesto que el yacimiento es monofásico (mediados del siglo II a.C.), sino más bien de dos momentos casi coetáneos con un último uso a partir de un suelo sobre parte de un derrumbe primero con adobes, piedras y materiales cerámicos (entre ellos un «tonelete»).
En la Estancia Sur se termina de exhumar la Unidad Estratigráfica identificada como nivel de incendio. Guardamos un bloque blanquecino-grisáceo de este nivel que se presenta -al igual que en el Cerro de la Cruz- como un bloque de cierta compacidad fruto del efecto del fuego sobre la cal de las paredes y su posterior enfriamiento, que ha concrecionado material cerámico y adobes con el propio derrumbe de paredes y techos.
La Estancia Sur parece no tener un suelo preparado, siendo su base el propio terreno natural de lajas de margo-calizas y tener de esta manera también aspecto de semi-sótano. Un nivel de abundante materia orgánica (donde más aparecen huesos de animales) nos advierte tal vez de su uso para guardar animales.
Estamos por tanto llegando al final de la intervención a falta de pasar las fichas del registro estratigráfico a limpio, el inventario de materiales y dibujo selectivo de los mismos, finalizar dibujos de planimetrías y ordenar la información (para lo cual dedicaremos la última semana).
DÍA 12-13
Los dos últimos días de la semana han deparado, por un lado, la confirmación de la Unidad Estratigráfica de la Estancia Sur caracterizada por el color negro con abundante materia orgánica que se sitúa justo encima de la roca natural. El pilar realizado de lajas presenta su mayor potencia (cercano a 1 mt. de altura) y aún debemos reflexionar sobre su función.
También se termina de comprobar el primer suelo de la Estancia Norte, donde se recogen materiales cerámicos ibéricos tardíos y una pequeña fíbula.
Por su parte, Francisco J. Matas realiza el mapa de dispersión de materiales por los alrededores y concluye que todo apunta a un asalto y posible toma violenta del Recinto por parte de soldados romanos. Hubo de ser una toma rápida y sin asedio, ya que una de las características de los asedios es la aparición de glandes, y aquí no aparece ninguno.
También parece claro que los restos del Recinto se usaron de forma intensiva en la GCE. Así, el frontal de la muralla se defendió con una red de alambre de espino que viene a complicar bastante las prospecciones, dada la alta cantidad que aparece de restos de esta defensa. Del mismo modo, aparecen gran cantidad de clavos modernos, lo que parece indicar que se usó mobiliario como parte de la defensa de las trincheras.
El viernes 20 dedicamos el día a la limpieza cerámica (previo a su inventariado, siglado y dibujo).
Noticia en prensa: https://www.eldiadecordoba.es/provincia/primeros-hallazgos-yacimiento-vinuela-almedinilla_0_1680433067.html?utm_source=facebook.com&utm_medium=smm&utm_campaign=noticias


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