El Cerro de la Cruz estuvo ocupado todo él, hasta la cúspide. Junto a la ermita tenemos documentadas trincheras de la Guerra Civil (y un puesto de mando) así como 5 aljibes ibéricos por ahora (algunos reutilizados en las trazas bélicas de las trincheras).
Ahora, con Emilio y Rafael, hemos documentado un espacio habitacional (posiblemente una vivienda con restos muy perdidos de un horno) muy arrasado y de época emiral, en todo lo alto del cerro, con zonas donde se recortó la roca natural caliza y dos «huellas de poste» que horadan el roquedo (esto quizás de época ibérica).
Y recordemos: no por menos monumental, no por peor conservado, no por más cotidiano es menos importante un resto arqueológico..
