Paco Tamajón, costurero de nubes,  se desnuda para mostrarnos sus vestiduras como ajuares en una boda de fogón y fragua.

Artesano de la aguja, el hilo y el dedal, Tamajón enhebra el cielo con la tierra, los sueños con los desvelos, en una obra coherente en forma y fondo que tiene a las tierras de Almedinilla y a sus cosas como anhelo y ensoñación: Cerro de la Cruz, Ruedo, Hypnos, Torre del Reloj, Río Caicena, Fuente Ribera, Salto del Caballo… se mudan en casas y rocas, amores y amantes, guerras y convivia , amuletos y laberintos, memorias y olvidos.

Con él el artesano trasciende costuras, advirtiendo desde su ojal otras realidades que hilvana como artista prismático y versátil empleando para ello diferentes herramientas de escrutinio: Dibujo, grabado, xilografía, collage, velo teñido e hilo, cardando la realidad a su manera y creando su propio mundo redondo como ovillo multicolor.

A unas obras más descriptivas y explícitas le siguen otras más condensadas y resumidas donde apenas un perfil recortado o una puntada con hilo repara memorias de hiedra y enjalbegan paredes oscuras: Trincheras, Mujer Romana, Noche de San Juan, Casa en la Roca, La Amante.

Paco Tamajón pasó de la Campiña a las  Subbéticas de Córdoba con su atavío remendado, dejando por estas sierras el reflejo del espejo campiñés, imágenes luminosas que  emperejilan y engalanan la comarca de Priego desde donde trabaja y sueña.

 

Ignacio Muñiz Jaén (Ecomuseo del río Caicena)

 

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