En muchas décadas no se ha conocido algo igual (dos años seguidos seco), generando un paisaje desolador y desalentador que ya advertíamos en el momento de inaugurar el Museo Histórico llamando la atención (en paneles y maquetas) de los efectos perniciosos de la agricultura industrial, la erosión y la sobreexplotación de acuíferos.
 
Porque si bien es cierto que el río se seca fruto de la sequía prolongada de 3 años que llevamos, no es menos cierto que también está provocado por los numerosísimos pozos ilegales que se han hecho estos últimos años sin ningún control, y para lo que las distintas administraciones implicadas no ponen remedio alguno.
 
Parece que debiéramos conformarnos y resignarnos a esta realidad con ánimos de repetirse (o quedarse) que deja el clima mediterráneo (con sus ciclos secos), el cambio climático (ya más que evidente con el aumento de la temperatura) y la sobreexplotación de acuíferos, pero eso sería como suicidarnos, a nosotros y a los que dejamos detrás nuestro.
 
Si no se ponen remedios urgentes tal vez esta ficción dejará de serlo muy pronto…y el “modelo de gestión” (o no gestión) agrícola, medioambiental y urbanístico que hemos tenido (y seguimos teniendo) nos pasará factura grave: http://cadenaser.com/emisora/2017/06/02/radio_cordoba/1496395158_709961.html
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