El pasado siempre nos alcanza con sus huellas, manque éstas sean apenas un esbozo, una mueca hecha cerámica rodada por los suelos.
El Guardia Civil de Priego, Jorge Núñez, advirtió al ayuntamiento de Almedinilla ayer de la aparición de un muro antiguo en el perfil de la carretera que lleva a Alcalá La Real, un «arretiero» lo sacó a la luz cerca del Cortijo de La Vapora.
Comprobando el hallazgo hoy, concluimos que por la técnica constructiva (edilicia se dice) del muro y por los fragmentos de construcción que tiene encima, ladrillos y morteros de yeso, deben ser los restos de alguna construcción de no más de 300 años, tal vez un cortijillo o caserío. Desde la ortofoto del vuelo americano de 1956-57, el alcalde Jaime Castillo advirtió alguna sombra en el campo de cereal que entonces era este lugar.
Efectivamente, se intuyen muros y una posible era… y así nos lo confirma Inés, la vecina de Almedinilla cuya madre ya conoció el cortijillo en ruinas, y que nos dice que fue en su día un lagar (un dato muy interesante que coincide con las tierras albarizas, aptas para este cultivo, y con el abandono a comienzos del siglo XX de este lugar coincidiendo con la tremenda plaga de la filoxera, que acabó con las vides) .
Pero paseando por el llano que hay desde este lugar hacia La Vapora recogemos alguna teja romana (tegula) y morteros de cal de esta época (además de otros indicios).
No sabemos aún si se trata de restos correspondientes a una pequeña villa romana o a una de tipo medio asociada a una modesta necrópolis (hay que prospectar mejor el terreno visualmente) pero la ubicación idónea, las buenas tierras de esta zona, la fuente cercana y el camino antiguo (que coincide con la carretera en gran medida) nos lleva a plantear esa hipótesis.
Lo que podemos decir por ahora es que se reafirma la extensa e intensa ocupación del campo en época romana, no tanto como existió hasta los años 50 del pasado siglo, pero casi. A una gran villa romana como la de El Ruedo (transformada en Vicus o aldea) a partir del siglo IV, se le añadían villas romanas de tipo medio (media docena) y un conjunto de villas pequeñas o más bien caseríos, casillas o chozas de las que tenemos documentadas cerca de la treintena, todo ello solamente en el término de Almedinilla.

