A la cabra montés o hispánica (Capra pyrenaica) le ha llegado su época de celo. De noviembre a diciembre vemos a los machos adultos unirse a grupos de hembras compitiendo entre sí con golpes que son más que coscorrones.
Se ven por la Sierra de Sileras y sobre todo en el Tajo de Las Llanás, mientras se hace el sendero de «Almedinilla a tus pies».
Varios machos con 5 ó 6 hembras llenan de sonidos nuevos estos roquedos y quebradas.
