Concluye la reunión en la Isla del Hierro sobre el Convenio de Faro a la que fue invitado el Ecomuseo del río Caicena
Escrito por ecomuseo en Sin categoría
Concluye la reunión en la Isla del Hierro sobre el Convenio de Faro a la que fue invitado el Ecomuseo del río Caicena por el Ministerio de Cultura para exponer la experiencia desarrollada en Almedinilla durante 30 años.
El Convenio de Faro es una iniciativa del Consejo de Europa para impulsar la participación ciudadana en la gestión del patrimonio cultural, y para dar protagonismo al patrimonio que generan y valoran las personas que viven en un territorio concreto, aspecto que desde Almedinilla se viene haciendo desde los comienzos, impulsado desde el Ayuntamiento .
El Convenio fue ratificado por España en 2022, siendo esta reunión la cuarta que se celebra para impulsar una red en España. Con ese motivo habrá una próxima reunión en Sevilla este próximo 13 de octubre que antecede al Congreso Internacional de Educación Patrimonial (también en Sevilla) donde se mostrará un vídeo que resume la labor en estos menesteres del Ecomuseo en estos 30 años.
Ignacio Muñiz expuso esta larga trayectoria haciendo hincapié en la visión territorial del proyecto, la interdisciplinareidad en el tratamiento del patrimonio, la participación ciudadana y el carácter municipal, desde una gestión integral que incorpora la investigación, la formación, la catalogación, la conservación, la musealización, la vertiente turística, la difusión y los aspectos didácticos y pedagógicos.
Ignacio Muñiz también reflexionó sobre la necesidad que existe de profundizar, para impulsar esa participación, en la cultura democrática (las carencias del sistema democrático se curan con más democracia, no con menos), procurando espacios, normas y redes que lo faciliten; de apoyar a los municipios (sobre todo pequeños) para que puedan desarrollar las competencias propias con una mejor financiación; considerar los vaivenes que se dan en esa participación e impulsar acciones para los adolescentes (teniendo en cuenta que se suele actuar más con los más jóvenes o con los adultos, sin esa conexión generacional necesaria); la necesidad de «apropiarse» (considerar como propio el patrimonio común) para lo cual se hace preciso participar de una manera u otra en la gestión del mismo; evitar los micro-centralismos dando más autonomía municipal (donde, por ejemplo, se resuelva la gestión e incorporación de nuevos fondos en los museos locales; y en definitiva tener presente que el mejor antídoto ante los miedos modernos es la cultura.
Esta reunión también ha servido para encuentros, reencuentros, y nuevos contactos que siempre ensanchan la perspectiva humana y la posibilidad de nuevos proyectos y redes. Además del cariño habitual con el que se nos recibe desde el Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico (de la mano de Isabel Luque) hemos de subrayar la amabilísima acogida de los isleños, del Consejero de Cultura del Cabildo (Rubén Armiche), el Director General de Cultura y Patrimonio Cultural del Gobierno de Canarias (Miguel Ángel Clavijo), del alcalde de La Frontera (Pablo Rodríguez), Guillermo (jefe de Área de Cultura y Patrimonio) y el conjunto de guías que nos han acompañado.
También sirven para levantar la cabeza y ver lo que se hace alrededor, saliendo de la cotidianidad y, a vista de pájaro, conectarse con otros proyectos con otras miradas.
Silvia, Deborah, Ana (del Ministerio de Cultura), Frances (como coordinador del Convenio desde la Comisión Europea), Ángel desde la Universidad de Castellón y facilitador de sinergias, Elva desde Valencia, Felipe también desde Valencia, Amparo desde el Jerte, Noelia desde Jaén, las manuelas desde Huelva, Patricia y Laura desde Castilla-la Mancha, Gaia desde Córdoba…
Todo ello llevó a Ignacio Muñiz a agradecer a todas estas gentes isleñas sus atenciones con estas últimas palabras en su intervención:
Vulcano despertó de su sueño oceánico
y en el primer bostezo
escupió 7 dientes de fuego,
7 fuegos de hierro, 7 hierros de leche primeros.
Y una escafandra de niebla,
y una pecera encendida, atmósfera invertida, llena de colores lisérgicos.
¿Quién ha visto descomunal empeño? ¿Quién viviría entre fraguas y bostezos?.
Gentes serenas y atlantes, árboles gigantes como Polifemos.
Si algún día los vientos alisios te traen recuerdos herreños,
7 silbos en 7 sueños, saltando con el palo entre ellos.




