Desde los comienzos (en 1994 los inicios, en 1998 ya consolidado), tuvimos claro en el Ecomuseo del río Caicena / Museo Histórico de Almedinilla que la gestión del patrimonio histórico en Almedinilla debía de tener un carácter integral, tocando todos los aspectos que un proyecto museológico moderno ha de tener: investigación, conservación, catalogación, puesta en valor, almacenamiento y salvaguarda, actividades didácticas, formación, difusión…y acceso a los investigadores.
Un museo no es un espacio donde exponer una colección simplemente, sino un espacio para darle vida a esa colección y que genere vida también a su alrededor, en el propio territorio (en nuestro caso el bañado por el Caicena, que es la zona de actuación del Ecomuseo).
Entre estas funciones museísticas es importante la formación (de ahí el Alojamiento de Investigadores, el Albergue y Centro de Formación, la Biblioteca Especializada CEAB o las numerosas actividades y cursos formativos que realizamos) y también facilitar el acceso a la investigación de aquellos que lo solicitan, sin burocracias y apoyando con infraestructura su trabajo, teniendo siempre presente la función pública a la que nos debemos.
Son numerosos los investigadores que han venido a Almedinilla a realizar sus trabajos de TFG, TFM, Tesis doctorales o de otra índole.
Ahora está entre nosotros unos días Ana Senar Sarrat, doctoranda en la Universidad de Salamanca (con un contrato-beca de Castilla y León) que está estudiando las “pesas de telar” del Cerro de la Cruz para su tesis: “ Cadenas operativas textiles durante el primer milenio antes de nuestra era en la Península Ibérica”.
