Finalizamos la tercera semana de excavaciones despidiendo a Laura Franco y Candela Enríquez, voluntarias de la Universidad de Granada, y habiendo recibido la visita de Andrés Adroher (Catedrático de Arqueología de la Universidad de Granada)  y el apoyo de Daniel Moreno (del Grupo de Investigación PROMETEO, donde el Ecomuseo se integra)  mientras se acercan colegios y se comienzan a colocar las lonas que, provisionalmente, van a proteger este sector de la intemperie.

En estas semanas estamos confirmando una fase tardoantigua-preemiral asociada a estancias y estructuras, así como derrumbes ibéricos y, sobre todo, distintos suelos, tanto de los pisos inferiores como de los superiores (algo verdaderamente excepcional). A falta de mayor detenimiento, vemos tres preparados para realizar los suelos, consistentes en una capa anaranjada  de arcilla apisonada con fragmentos cerámicos, otra sólo de cal y arena con fragmentos cerámicos, y una última también anaranjada de arcilla apisonada. Consideramos que son capas de preparado de suelos y no suelos en sí mismos (por donde se circularía) porque las cerámicas encontradas entre las capas son fragmentos y no piezas completas o semicompletas.

 

La gran estructura de adobes (de 3 mts. de altura) parece que comienza a balbucear su posible significado. En un principio pensamos en una suerte de hórreo o suspensura, también de almacenes, pero a día de hoy vemos dos huecos para situar escaleras (que debieron ser de madera) para salvar la pronunciada pendiente del cerro, pudiendo de esta manera acceder desde la estancia ibérica que se abre a la calle inferior, a los espacios superiores y en contacto con la calle superior. En esos “huecos de escaleras” (a manera de almacenes pero no sensu stricto) hemos encontrado suelos con materiales completos sobre ellos (entre los que destaca una reja de arado bien conservada) así como el suelo del piso  superior, vencido y muy bien conservado, asociado a un estrébede completo de aquellas épocas.

En la estancia ibérica que se abre a la calle superior, donde se situaba el almacén-bodega,  estamos documentando muy bien la fase de destrucción y derrumbe del poblado ibérico, así como los suelos del piso superior, realizado de la misma manera que hemos descrito.

En semanas próximas esperamos delimitar la estancia ibérica que se abre a la calle superior y todo el suelo del almacén-bodega, con sus UEs de uso y abandono caracterizadas por el numeroso material completo. Esperamos también delimitar la gran estructura de adobes ibérica (y confirmar o no este posible uso como escaleras) y la fase tardoantigua-preemiral que se sitúa por encima.

Por último, esperamos delimitar y exhumar toda la estancia ibérica que se abre a la calle inferior, de la cual ya tenemos su imponente muro de adobes de 2 mts. de altura (en la cara Oeste). Esta estancia (vinculada con la estructura de adobes que parecen ser huecos de escaleras, que la delimita por el Norte) se hallaba finalmente muy deteriorada por los efectos de los furtivos que en los años 80 del siglo pasado, que dañaron irremisiblemente esta zona (también documentada parcialmente por las excavaciones de 1987). No obstante, en algunos rincones hemos documentado los suelos originales sobre los cuales hemos recogido materiales completos, como la sartén y la tapadera itálica que ya comentamos en la primera crónica.

https://www.eldiadecordoba.es/provincia/puchero-siglo-vii-yacimiento-cerro-cruz-almedinilla_0_2006030539.html?fbclid=IwY2xjawQU9CxleHRuA2FlbQIxMABicmlkETBqNVZVTDF5RnNBcDJTem0wc3J0YwZhcHBfaWQQMjIyMDM5MTc4ODIwMDg5MgABHqUwLiJnZEAzAVj-PvgNeoA7EiCF2BcH9uckjgqdBR9XfRjWJFTfyv447XbZ_aem_DYPA4g6HjgZPsP-dEfMsKQ#goog_rewarded

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