En la zona más al Sur de este sector documentamos la calle ibérica original (la más al Sur) delimitada por los dos muros de aterrazamiento y realizada (como es habitual) con diferentes y sucesivas capas de tierra y basura para horizontalizar el suelo y llevar la cota hasta el acceso a las unidades de hábitat (ver la noticia anterior). Sobre la calle ibérica documentamos lo que parece un montón de cal que debió quedar sobre ella como huella de los trabajos que se venían haciendo en el poblado simultáneamente a su destrucción violenta a manos de Roma.
En la zona media del Sector hemos documentado hasta ahora un muro de adobes ibérico con su correspondiente derrumbe, muro que parece apoyarse en un relleno de época ibérica (piedras y tierra) cuya función debió ser la de salvar la pendiente del cerro a partir de terrazas artificiales.
En la parte más al Norte de este Sector, documentamos un muro contemporáneo así como el relleno de época emiral (con la misma función de salvar la pendiente natural creando terrazas artificiales) que ha alterado y roto en muchas ocasiones los restos ibéricos. De esta manera el relleno emiral rompe un muro ibérico (zócalo de piedras) e incluso horada el derrumbe de adobes ibérico para realizar una canalización que debe estar en relación con la estructura negativa de época emiral que también hemos documentado en este Sector (silo, pozo ciego, basurero, pileta para recoger líquidos…) a falta de excavar y documentar.
En los niveles ibéricos de esta zona ya empiezan a aparecer todos los objetos que quedaron bajo los escombros de los derrumbes de muros de las viviendas ibéricas, asoladas por un incendio violento en relación con la destrucción que sufrió el poblado a mediados del siglo II antes de Cristo. En concreto ya asoma una pieza cerámica que se ha interpretado como «medida para cereales», tipo cerámico que habitualmente encontramos en el Cerro en contextos de almacenes asociados a ánforas ibéricas.

Por otro lado, la pasarela de visita de la calle central que se hizo coincidir con el trazado de la calle original ibérica (al igual que en la calle más al Sur) se recolocó para facilitar la excavación completa de este Sector. En el último tramo Este la pasarela se desviaba de la calle original. Ahora está completamente sobre ella, que se prolonga en una zona cubierta de zahorra para protegerla (y por donde ahora se continuará la visita al yacimiento).
Aprovechando los días de agua bendita, nos congregamos en el Taller de Restauración y Almacén del Ecomuseo para adelantar con el inventario de materiales, el cumplimentado de las fichas de Unidades Estratigráficas, clasficación de fotografías y planimetrías (utilizando la Base de Datos SIRA).
Con Manuel Abelleira y Manuel Ramírez como arqueólogos de la intervención, junto a Ignacio Muñiz que la dirige (los tres miembros del Grupo de Investigación PROMETEO) están con nosotros Antonio Sánchez y Marta Pérez , así como la reciente incorporación de dos alumnos de la Universidad de Granada: Gonzalo Martín y Tomás Vinagre.





