Otro diseminado en Almedinilla que está abandonado es el conjunto de cortijillos de Carafuentes (una docena en su día) a un kilómetro y medio más o menos equidistante entre Almedinilla y la aldea de Sileras (por el carril que une a ambas).
En la caída Sur de la Sierra de Vizcántar o de Sileras, las tierras de arcillas y yesos (con afloramientos cristalizados) envuelven a un caserío en ruinas que se encontraba en torno a otra surgencia de agua, hoy seca aunque antes de llegar a la misma brota un dedo de agua que llena una alberca.

Su nombre, cuyo significado es cabeza de fuentes, nos advierte de un pequeño asentamiento romano, y desde aquí las vistas hacia Almedinilla son especiales.

Un algarrobo centenario junto a las ruinas de un caserío nos anuncia el barranco donde se encontraba la surgencia principal cubierta de zarzas y algunos chopos que se resisten a morir.

Camino hacia Sileras atravesamos el Barranco Jondo, este con media muñeca de agua ahora, entre olivos y retamas y vistas hacia la aldea y las tierras jienenses de Alcaudete.
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