Nueva publicación sobre el poblado ibérico del Cerro de la Cruz
Muñiz, I. (2025): «¿Las chicas son guerreras?: reflexiones en torno a los resultados antropológicos realizados en dos tumbas de la necrópolis de Los Collados de Almedinilla (Córdoba)» ANTIQVITAS – N.º 37. M.H.M. Priego de Córdoba: 25-58.
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Con las últimas revisiones ya se puede decir que, de lo que se conoce, el 27% de tumbas íberas con armas corresponden a mujeres. Algo que no es excepcional, despreciable, pura anécdota para nosotros.
Hablamos de reconocimiento y redistribución (valores simbólicos y funcionales, valores ideológicos y materiales) al mismo tiempo, donde el mayor o menor peso de cada aspecto dependerá del contexto concreto (aunque suelen ser más determinantes los aspectos materiales que los ideológicos). Ambos significados por tanto en el caso de armamento asociado a tumbas de mujeres.
En nuestro caso, la T. 3 (donde mujer y niño/a) vemos una panoplia propia con la que se quema el cuerpo en la pira y después, inutilizadas y dobladas las armas, van a la tumba. En la T. 6 (probable mujer también) vemos más ofrenda que ajuar (falcata sin doblar y junto a punta de lanza, embadurnadas en almagra ambas) introducidas en la tumba pero no pertenecientes al ajuar que una llevaría a la pira.
«Desde una institución museística, como es el Museo Histórico de Almedinilla-Ecomuseo del río Caicena, que considera que dentro de la gestión cultural debe estar incluida la investigación (no puede haber difusión sin investigación previa) no hemos querido eludir las interpretaciones que se pueden derivar en este caso del estudio antropológico de las tumbas 3 y 6 de la necrópolis ibera de Los Collados en Almedinilla y, sin excluir otras posibilidades, decantarnos interpretativamente en aras de una museología y una museografía acorde con la búsqueda de ese Tiempo-Ahora del que nos hablaba Walter Benjamin (al que nos referíamos al principio) que ayude a entender mejor nuestro presente desde el pasado. Ello facilitado por esa “foto fija” que nos trasmite la destrucción violenta del poblado ibero del Cerro de la Cruz.
Desde la asunción de la diversidad de la Cultura Ibérica (en el tiempo y el espacio, y en el mismo tiempo y espacio), partiendo del “escepticismo moderado” de Bunge, de la crítica al historicismo de Benjamin y de la crítica a las visiones androcéntricas, planteamos desde un materialismo histórico feminista, siguiendo a Fraser, que sería posible y probable que algunas mujeres iberas, no sólo mujeres aristócratas, cogieran las armas en vida (no en toda circunstancia ni de manera permanente) y que se enterraran con ellas con un doble significado: funcional y simbólico al mismo tiempo, que relacionamos con los conceptos de “redistribución” y “reconocimiento”. Ello sería posible en un contexto donde el rol social y de género haría partícipes a las mujeres de un “temperamento guerrero” propio de “sociedades con mentalidad guerrera” que no obstante no tienen ejércitos. Con independencia que las armas en las tumbas sean ofrendas o ajuares, estos objetos nos estarían señalado sociedades de carácter matrilineal y heterárquicas.
El “temperamento guerrero” no sólo no justifica conquistas sino que advierte las diferencias entre la brutalidad del conquistador y el uso de la violencia indígena (que no llegaba a la esclavitud, al arrasamiento completo de poblados y a la homogeneización, o al menos su intento).
Esa “mentalidad guerrera” podría explicar, entre otras cosas, la asociación armas-mujeres en no pocas tumbas ibéricas, no vinculadas exclusivamente con las aristocracias locales, con un valor al mismo tiempo ideológico-simbólico (reconocimiento) y material-funcional (redistribución), de tal manera que no asignamos a las armas un único y exclusivo significado ideológico en el caso de ser tumbas de mujeres.
Este puede ser el caso de las tumbas 3 y 6 de Los Collados en Almedinilla: una probable mujer enterrada con su hijo nonato o neonato, en una pira funeraria con toda una panoplia personal que se dobla y se introduce en la tumba; y una probable mujer que se entierra con armas sin doblar (y embadurnadas en tierra almagra) como ofrendas.
No hemos querido escudarnos en los llamados “presentismos” para no “arriesgarnos” a hacer una interpretación, conscientes que las cosas se ven, no como son, sino como somos nosotros/as. Por ello acudimos a la coherencia y a la honestidad, y no tanto a la manida objetividad, sabedores que todo investigador/a tiene claros componentes subjetivos (conscientes o inconscientes) fruto de sus influencias personales, y que lo más honesto sería hacerlas explicitas (sin obviar, minusvalorar o manipular datos).
Por último, dejamos también para la discusión cómo en situaciones críticas (Guerras Lusitanas) las normas sociales más rígidas tenderían a romperse y lo poco frecuente (pero no excepcional) tendería a generalizarse más: Cómo en esas situaciones emergen los valores más igualitarios, sobre todo cuando los conflictos no tienen sólo un origen crematístico sino fundamentalmente un componente social, en este caso frente a las desigualdades internas de las propias sociedades iberas, y frente a la externas que se van imponiendo de la mano de Roma y sus nuevas palabras.
De esta guisa, masacre, imposición, esclavitud o robo se sustituirán pronto por bellum iustum, pax, instrumenta vocalia, stipendium»
:co en la prensa: https://cordopolis.eldiario.es/cordoba-hoy/provincia/iberas-guerreras_1_12876086.html

